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11 de agosto de 2010

¡¡La ola de calor llega a la Península!!

¡Increíble! ¡Una ola de calor! ¡En España! ¡¡Y en agosto!! Unbelievable!! 

Hoy he leído en el blog del maestro Sisterboy un post sobre el peñazo insoportable de los quince minutos de información metereológica de todo telediario que se precie. ¡Al fin! ¡Dios existe! Cada vez que opino que esos quince minutos me parecen el mayor malgaste de tiempo de toda la parrilla televisiva me miran como si estuviera loca. Ya está esta con sus boutades.

Vale. Llevan razón. Quién no se levanta cada mañana preguntándose por la mínima que se espera en Moscú o si habrá marejadilla en Alborán. Información útil donde la haya. Quince minutos con conexiones en directo para ver cómo nieva en Soria o se tuestan en Córdoba. Cinco años de Periodismo para acabar cubriendo el achicharramiento de la capital y entrevistando a algún guiri que remoja los pies en la fuente de turno. Claro que peor es andar acosando al famoso de turno para meterle la alcachofa como sea.

Probablemente ustedes sean de los que no se lo pierdan (más que nada por simple estadística), pero lo que es yo, es salir el Montesdeoca (¿sigue aún? ¿le jubilaron ya?) y cambiar de canal. O, más bien, intentarlo. Porque mi querido maximizador es un fan absoluto del parte. Le interesa todo: el anticiclón de las Azores, la marejadilla del Estrecho y el frente frío del Noroeste. La lucha encarnizada por el mando persiste hasta la última de las predicciones de máximas para la próxima semana en cada una de las islas.

Será trauma infantil, supongo. En casa de mis abuelos, donde pasaba tres murcianos y veraniegos meses al año, era absolutamente imposible escuchar nada en la televisión. Siempre estaba puesta, pero jamás se oía debido al bullicio y a la eterna conversación de mi abuela. Excepto, claro está, cuando llegaba el Tiempo. En ese momento: ¡¡silencio sepulcral!! No vaya a ser que se esté derritiendo el asfalto fuera y no nos enteremos.

Eso sí, yo no me muero sin viajar a las Azores. Tienen que ser estupendas, con esa pedazo de A en el cielo. Hala, que pasen buen verano. Sean curiosos y felices ;-)

14 de marzo de 2009

Un guante

Hace tiempo perdí un guante. Era de cuero negro. Me gustaban mucho esos guantes. Es algo que me desazona una barbaridad. No tanto por el hecho de perder el guante -pierdo tantas cosas, que ya me da igual-, sino porque no sé qué hacer con el que me queda. ¿Lo tiro? ¿Y qué culpa tiene él de que yo sea un desastre? Mientras decido qué hacer con él, ahí está, sobre la mesa del salón, mirándome cada vez que paso. Y ya va para un mes.

Algún día aprenderé que no puedo seguir creyendo que mis cosas sienten y padecen. O, quizás, sea una de esas cosas que no se aprenden nunca.

9 de julio de 2008

No tengo cambio

El otro día vi este cartel colgado en la puerta de una librería de la calle San Bernardo de Madrid.
No sabría decir si el autor del cartel es alguien extremadamente amable y solícito o, por el contrario, un borde redomado sin ganas de que le molesten.

24 de enero de 2008

Una Historia del Arte para geeks

Me piro corriendo al concierto de Marlango, así que no tengo tiempo para escribir. Pero les dejo bien acompañados con esta Historia del Arte para geeks. A mí me ha hecho mucha gracia la ocurrencia, aunque reconozco que algunos puede costar un poco pillarlos si no se es muy geek. Mmm, ¿seré demasiado geek? :-P

15 de diciembre de 2007

2 años 2

Acabo de pasar esa línea que va del "Uf, qué de trabajo tengo. Me voy a tirar por la ventana" al "Uf, qué de trabajo tengo. No sé ni por dónde empezar, así que voy a tocarme la barriga un rato". Así que, aquí estoy, perdiendo el tiempo dándole a la tecla.

Y resulta que hoy se cumplen dos añitos de mi primer post en este sitio. Para celebrarlo, me he dedicado por un rato a vivir una regresión y releerme cuando era dos años más joven. He encontrado de todo: cosas que me han parecido estúpidas de puro cursi y otras que recordaba con horror pero que al releerlas me han hecho gracia. Es lo que tiene ser ciclotímica y levantarse cada día con un pie distinto, que lo que hoy vale mañana es horroroso y viceversa. En fin, tampoco he llegado muy lejos porque me he topado con algún post un tanto doloroso y he decidido abandonar el ejercicio de regresión para dedicarme a algo mucho más entretenido y curioso: revisar los informes de mi Google Analytics.

Ya saben que mí me gusta probarlo todo, así que hace tiempo que incluí esta herramienta de análisis de tráfico web en mi blog. Como de momento me resisto a meter publicidad y las visitas no me quitan el sueño demasiado, el Analytics únicamente me sirve para saciar mi curiosidad, ver quién me enlaza, quién me lee aunque no comente o qué palabras clave conducen a mi blog.

Desde que puse en Analytics, allá por agosto del 2006, he recibido casi 14.000 visitas. No se crean que es mucho, no, porque la inmensa mayoría son visitas fallidas, de gente que anda buscando otras cosas y acaba aquí. Echemos un vistazo los datos sobre palabras clave:

  • "en el atico blog": 234 visitas (estas son de varios amiguetes que tardaron en aprenderse la url ;-) ).
  • "determinismo social": 204 visitas (que conduce a uno de mis primeros post, el cual, a la chita callando, se ha ido convirtiendo en uno de los más visitados de mi blog).
  • "mona kuhn": 115 visitas (como bien puntualizó el amigo Ci en su comment, una de esas disquisiciones intelectuales que empleo como escusa para poner fotos de desnudos realizadas por Mona Kuhn).
Las siguientes entrada son "como se hace una tira cómica", "comics recomendados", "en el atico" y "el atico". Hasta aquí todo más o menos normal. Son entradas que están bastante bien posicionadas dentro del buscador Google y que guardan bastante relación palabra-clave / contenido del post. En otras palabras: cuando me llega el visitante, no se siente estafado con respecto a lo que andaba buscando y se queda un ratito leyendo.

Ahora bien, a partir de aquí las cosas se ponen interesantes. Por ejemplo, 42 personas que buscaban "mallas de lycra" acabaron en esta entrada que solo contiene un indescriptible vídeo de Objetivo Birmania. ¿Y qué me dicen de los 40 que buscaban "tabletas comprimidas" y acabaron en una cita sobre Mujeres enamoradas?

De todo esto, lo que más me ha divertido es aquella vez en la que el supremo aburrimiento me llevó a elaborar toda una teoría sobre lo que uno hacía cuando se aburría y a inventarme un palabro, ECAX, siglas de Experiencia Creativa fruto del Aburrimiento eXtremo. Pues bien, resulta que por lo visto hay un medicamento que se llama así, ECAX, y me llegan muchísimas visitas buscándolo. Imagínense la cara de extrañeza del visitante.

Esto del Analytics también sirve para hacerse una idea de las cosas tan raras que podemos llegar a buscar en Internet. Para muestra, un botón: "dios mio tengo fobia social", "suicidios en Mollina (Málaga)", "tengo la sensación de que el tiempo juega conmigo, que me lleva y me detiene", "averiguar gratis la rueda del amor", "como limpiar la cristaleria que se ha puesto opaca" o "decimas patrioticas bien conocida" (¿ein?). Todos estos son ejemplos reales de palabras clave que han llevado desde Google a mi página no llego a saber muy bien por qué.

En fin, curiosidades aparte, mis post más visitados son los siguientes:
Lo cual me parece estupendo, puesto que son post que, más o menos, me he currado con la excepción de el de Mona Kuhn. Otra cosa que me gusta es que cada vez que cuelgo una nueva Re(flexión) sube mucho el número de páginas vistas por visitante, lo cual quiere decir que muchos aprovechan para ir hacia atrás y ver el resto de la serie.

En fin, después de este ratito egocéntrico de hablar sobre mí misma, creo que va siendo hora de que vuelva al tajo. Pero, puesto que se acercan las elecciones, me van a permitir que haga un pelín de demagogia y os dé las gracias por estos dos años (snif, snif, que me emociono). A los amiguetes, a los lectores ocasionales, a los habituales (por supuestísimo), a los despistados que caen aquí cuando en realidad estaban buscando chistes de vascos, a un par de lectores malgré nous que sé que tengo por ahí, a los que me enlazan (muy especialmente a los chicos de Libro de notas, que de vez en cuando recomiendan alguno de mis post) y a todos aquellos a los que alguna vez he enlazado o pensado en enlazar. Y, por supuesto, a mi queridísimo maximizador y al bueno de Ci, porque saben que sin ambos yo no sería yo.

Y ya está. Pues eso, que sean felices ;-)

14 de diciembre de 2007

Ichi ni san

¡¡Uf, uf, uf!! Que me disculpen los habituales, pero es que últimamente no tengo tiempo para ná. Y lo que me queda por delante. En fin, para que ustedes tengan constancia de que no me he muerto -y puesto que hace meses que no cuelgo ninguna frik-ada por aquí-, les dejo con un magnífico vídeo para aquellos que, como yo, siempre quisieron aprender japonés.



PD. Lo he encontrado en Milinkito, ese siempre sorprendente almacén de todo lo curioso/bizarro/friki (ustedes eligen el término) que puebla Internet. Por cierto, el inefable Milinkito acaba de lanzar su tradicional Concurso de tuneo real.

PD2. Que conste que no cuelgo la im-pres-cin-di-ble tarjeta de felicitación de El jueves porque a estas alturas ya ha salido hasta en la sopa. Aún así, no lo puedo remediar: ¡¡me encantaaaaaaaaa!!

4 de abril de 2007

Comiendo yogures


Esta mañana, en el metro, la mujer que estaba sentada a mi lado andaba terminándose el desayuno en el vagón. Hasta ahí, todo más o menos normal. Cualquiera que coja el metro a diario acaba curado de espanto por la cantidad de cosas que la gente suele hacer allí: dormitar plácidamente, ponerse rímel (sí, no sé cómo logran hacerlo sin sacarse un ojo) o cortarse las uñas (puag!!).

No merecería, por tanto, ser comentado el hecho de que esta señora anduviera terminándose de beber su yogur con bífidus (o con oligoelementos, o con engañadina-plus) si no fuera por su "peculiar" manera de repelarlo. Pues sí, después de sorber y sorber hasta que ha dejado de caer yogur, la señora ha decidido colocarse el yogur boca abajo sobre la palma de su mano para dejar que escurriera y, a continuación, ha ido lamiéndose religiosamente el yogur de la mano en cuanto se ha ido formando un charquito razonablemente grande. Puaggg.

Cuando ha terminado, ha empezado a revolver su bolso. Ah, está buscando un kleenex, he pensado. Y, en efecto, ha sacado un kleenex, pero no para su mano, que ha seguido estando tan pringosa como antes, si no para limpiar los cristales de sus gafas. Después de limpiar con mimo las gafas, ha usado ese mismo kleenex para restregarse un ojo y lo ha guardado. Supongo que querrá conservarlo para un caso de apuro, no vaya a ser que se haga una herida y todos los kleenex a mano estén limpios.

Hombre, quien más quien menos, todos hemos hecho alguna cochinada alguna vez. Otra cosa es que la hagamos en público, claro, pero esto de los yogures parece que da mucho juego a la hora de inventar nuevas cochinadas. No sé en qué estarán pensando sus díscolas mentes, pero yo me refiero a cochinadas como derramar el yogur sobre alguna superficie para comerlo desde allí o tratar de comerse el yogur sin cuchara, ya sea metiendo la lengua hasta el fondo, ya sea empleando cualquier otro tipo de instrumento.

En fin, el caso es que, después de comenzar el día de esa forma pelín escatológica, he decidido que en cuanto llegue a casita me voy a poner a experimentar con yogures. Nada como un buen yogur de mango para alimentar la imaginación, así que algo se me ocurrirá. Eso sí, seré una tumba al respecto. ¿O acaso esperaban que se lo fuera a contar?

Pues eso. Sean felices ;-)

28 de marzo de 2007

Qué fascinante es leer la prensa...

... sobre todo alguna. Una paradita en mis (cientos de miles) de quehaceres de hoy para echarle un vistacillo a la prensa y hacer un poquitín de zapping televisivo.

Una tal Odilia Pamela, al parecer modelo, afirma muy convencida que, tras quedar decimosegunda en Miss España, su próximo paso será estudiar interpretación. Sorpresa, sorpresa, no me lo habría esperado en la vida. ¿Por qué esa manía de las modelos -frustradas y no frustradas- de castigarnos en futuras sesiones de cine español? Ya casi la estoy viendo vestida de época en la próxima gran superproducción sobre... no sé, Juana la Beltraneja, Agustina de Aragón o Teresa de Jesús. Ah, no, quita, que esta última ya la han hecho (otra vez será, Odilia). ¿Y después? Bueno, después de jugar un par de añitos a Mamiyoquieroserartista, el siguiente paso es sin duda escribir un libro en los ratos libres que le dejen los polígrafos.

A mí, la verdad, no deja de hacerme gracia este castigo que nos ha caído encima con las vocaciones interpretativas de todo famosete de turno. No sé, es como si mañana a los carniceros les diera por pensar que el siguente paso en su carrera profesional es ser bombero. Imagínense al señor Manolo despidiéndose de la clientela mientras corta filetes: "Pues ya ve, doña Emilia, hoy es mi último día, que mañana empiezo a ir al gimnasio a ver si con un poco de suertecilla me salen unos cuantos incendios para apagar".

Cambiando de tema -o no-, leo por ahí que "Kira Miró se solidariza con Elsa Pataky", ante lo cual, me hago a mí misma dos reflexiones: a) ¿Quién leches es Kira Miró? b) ¿Lo de solidarizarse con la pobre Elsa quiere decir que va a salir en domingas en Interviú? Sigo leyendo el artículo, pero lo único que saco en claro es que Kira Miró es actriz y presentadora. ¿Ven? Esta ha decidido recorrer el camino inverso: ahora es ¿actriz? y mañana se tropezará como modelo por las pasarelas de media España.

Además de solidarizase con Elsa, la mujer con nombre de cadena de electrodomésticos actuó como madrina de un portal de cine español en Internet en el que confesó que nunca había entrado. Así da gusto. Igualito que el sábado pasado, en la parroquia de mi barrio, que iban a bautizar a Maiquel Dilan Pérez García y, como no apareció el padrino, salieron a la calle a buscar a algún voluntario. Lástima que no pasara Elsa por allí.

Otra de esas grandes noticias de alcance va sobre nuestra amadísima selección de fútbol. Como llovía y no podían salir a entrenar, han decidido hacer el ridículo practicando bailes de salón por el hotel, lo cual, dicho sea de paso, me parece una decisión acertadísima. Ya que en el campo en lugar de jugar al fútbol hacen el ridículo, mejor que vayan ensayando para que les salga bien. A ver si hay suerte y les eliminan ya y nos ahorramos la cancioncita de turno para este verano. Por cierto, última hora: jugarán a pesar de la lluvia. Qué perra vida la del futbolista.

Para ridículo el de el tipo que ha secuestrado en Filipinas un autocar de niños. ¿Y qué quería? ¿Un helicóptero? ¿Una cuenta secreta en las Caimán? ¿Un piso de Paco el Pozero? No, señor, nada de eso. Quería 145 matrículas gratuitas para los niños y una vigilia por la mejora de la educación. Pues no será burro el tío. ¿Matrículas para los niños? Y luego querrá que encima estudien y todo. Un día de estos voy a secuestrar yo un autobús de IMSERSO. Y no pienso liberarlos hasta que les regalen dentaduras postizas a todos los ancianetes y todo el mundo se rece veinte padresnuestros y quince avemarías. Y, bueno, ya de paso, que les den un cursillo en m-treintología a todos los conductores madrileños, que menudos atascos montan en los túneles de la M-30 por no saberla usar.

Y, siguiendo con las tonterías, en el Congreso hoy están debatiendo si "gallego" debe dejar de ser sinónimo de "tonto" en el diccionario de la RAE. Al final va a resulta que Rajoy tenía razón y se ha mancillado el espíritu de la Constitución. Fíjate tú que allí pone que el Congreso es el órgano legislativo y ahora resulta que no, que allí no hay legisladores sino lexicógrafos. O a lo mejor es que han decidido hacer un juego de rol y se han intercambiado los papeles. Los académicos a legislar y los diputados a limpiar, pulir y dar esplendor. Hala, ahí, el Victor García de la Concha llamándole "tonto solemne" al Martín de Riquer mientras el Paco Rico patalea.

Hablando de léxico, el New York Times le ha dedicado un artículo a Madrid. E incluyen un pequeño vocabulario de urgencia, imprescindible para defenderse en Madrid. A estas alturas, seguro que ya les ha llegado la noticia, pero como me hace gracia y el blog es mío y hago lo que me da la gana, aquí les pego el vocabulario en cuestión (atención a las transcripciones fonéticas):
  • Guay (gwhy) Cool.
  • Cojonudo (ko-ho-NOO-doh) Better than cool.
  • Me mola (may MO-la) Love it!
  • Alucino (ah-lu-THEE-no) Can't believe it!
  • Paso (PAH-so) Couldn't care less.
  • Juerguista (hwer-GHEE-stah) Party animal.
  • Cutre (KOO-tray) Seedy, lacking class. Sometimes used affectionately, as in, "Sometimes the most cutre places serve the best tapas."
  • Ligar (lee-GAR) To pick up someone.
  • Hortera (or-TER-ah) Flashy, tacky, kitschy.
  • Fashion (FASH-yohn) Trendy, obsessed with the latest. Used as an adjective, not necessarily related to clothing, as in, "The people who hang out in Chueca are really fashion."
  • Gente guapa (HEN-tay GWA-pah) Beautiful people.
  • Pijo (PEE-ho) A posh and conservative type, as in, "That party at the golf club was crawling with pijos."
La verdad, me parece un poco escasito, porque ¿cómo va a defenderse uno en Madrid si no sabe decir "manifestación", "zanja" ni "túneles de la M-30"? Un poco perdiditos van a acabar estos neuyorquinos. Pero bueno, que vengan, que les recibiremos bien, como a todo el mundo.

Y bueno, hoy ando desatada, pero ya va siendo hora de cortar que tengo que seguir con mis quehaceres (¡dios mío!, ¿han visto la hora que es? Y luego se me quejan de que no escriba más a menudo). Les dejo con unas fotitos que haran las delicias del amigo Ci, nuestra querida Pi y algún que otro lector despistado. Los demás, bueno, no se me quejen que ya han tenido bastante con la Pataky. Pues eso, que sean ko-ho-NOO-dahmente felices ;-)

13 de febrero de 2007

A tiempo completo

El día en el que uno decide matricularse de informática, alguien debería darle un folleto informativo. "Las autoridades sanitarias le advierten que determinadas profesiones implican un grave riesgo explotación laboral por parte de su entorno". Supongo que así me lo habría pensado dos veces. O, al menos, no podría quejarme de no saber dónde me metía.

Si una fuera, no sé, tanatoproctora, por poner un ejemplo, no habría peligro: ninguna de sus amistades se empeñarían en llamarle a las horas más intempestivas para realizarle consultas profesionales. Pero, dedicándose a la informática, ¡ay, amiguitos!, no existe escapatoria posible.

- ¡Hombre, Mengano! Cuánto tiempo. ¿Qué tal todo?
- Bien, bien.
- ¿Te compraste el coche?
- Uy, sí. Por cierto, ya que lo mencionas, la semana pasada se me colgó el ordenador y...

Les ocurre también a los médicos. Tengo un tío anestesista y el otro día, en el ascensor:

Mi tío: "Ay que ver, qué frío, ¿verdad?"
Su vecina: "Pues sí, ya ve. Ahora que lo menciona, hace dos días que me dan unos ardores...".

Me consuela pensar que los informáticos entramos en ese selecto grupo de profesiones a los que el resto de los mortales otorgan un aura de misterio tal que se piensan que podemos solucionar cualquier problemática mediante ciencia infusa. "¡Ay, una consulta!: No me arranca el ordenador, ¿por qué crees que es?", me decía el otro día uno de mis jugadores. Y, claro, así a bote pronto, lo primero que se me ocurrió es si estaría enchufado, pero una no puede dar esa respuesta porque entonces perdería su aura de chamán tecnológico. Así que como pude improvisé una sesuda respuesta sobre las actulizaciones automáticas del Windows, los troyanos y las particiones de arranque. Quedó tan preocupado con su ordenador como satisfecho con mi respuesta. Normal: ni yo entendí lo que había dicho.

Conste que todo esto no lo digo con acritud, ¿eh? Ustedes continúen llamándome a la una de la mañana porque no logran instalar la última copia pirata que les bajó el eMule, que yo seguiré contestando gustosa. Eso sí, la próxima vez que me presenten a alguien le diré que soy sexadora de pollos.

12 de febrero de 2007

Cada día más tontos


Hoy, en primera página del 20 Minutos edición Madrid, aparecía mencionada la última estupidez por parte de uno de nuestros excelentísimos consistorios. Tras la fantástica idea del Ayuntamiento de Fuenlabrada de ponerle falda y coletas a las señales de tráfico (no fuera a ser que le tacharan de sexista al Ayuntamiento/a) ahora, siempre según el mencionado diario, es el Ayuntamiento/a de Móstoles/a el que nos sorprende con una estupenda falta de sentido común. El objeto de la discordia es un parque que pertenece a Móstoles pero que quieren usar vecinos de Alcorcón. Los sufridos vecinos no pueden acceder porque hay una valla y el Ayuntamiento de Móstoles se niega a facilitarles el paso abriendo una nueva puerta bajo el argumento de que "Fuente Cisneros es un problema de Alcorcón". La verdad, no me imagino teniendo que mostrar mi certificado de empadronamiento para entrar en el Retiro, pero a este paso todo se andará. Les dejo, que me voy a pedirle a mi Junta Municipal de Distrito que impida a los de la calle de al lado utilizar la parada de autobús de mi calle. ¡Faltaría más!

29 de enero de 2007

Maravillas de la técnica

Arggg!! Ya está. Ya me he hartado. Quería colgar hoy un par de cosillas por aquí pero no va a poder ser. Mi escáner se niega a funcionar. Le echa la culpa al Windows de la puñeta. El pobre Windows dice que la culpa es del driver y el driver ni sabe ni contesta. En fin, otra vez será.

Es lo que pasa con la tecnología, que siempre falla en el mejor momento. Aquellos vídeos VHS a los que le daba por tragarse la cinta justo el día de la final Estudiantes-Barça de la Liga Europea. O aquellas noches, vísperas del último día de entrega para un trabajo obligatorio, en las que la impresora decidía quedarse sin tinta a eso de las siete de la mañana. O ese maravilloso metro que te deja media hora atascada entre estación y estación justo el día en el que, por fin, te dieron hora en el alergólogo. O ese disco duro al que le da por zamparse el sector de arranque a la tarde siguiente de que hayamos decidido realizar por fin un backup de nuestros 80 Gb de queridísimos datos.

En fin, paciencia y resignación. Yo, por ahora, me rindo. Me voy con mis pinceles, que esos sí que me quieren. ¿Algún informático en la sala?

16 de enero de 2007

Crime Scene Investigation

El otro día, de camino a Salamanca, paramos a comer un bocata en una de las áreas de descanso que hay en la Autovía de La Coruña. Allá que sacamos la navajita, partimos el pan, metemos el jamón dentro y nos sentamos sobre un par de piedras cuando, detrás de la verja que separa la carretera de los campos, vemos la imagen que se muestra en la foto.

Mi queridísimo maximizador, mucho más sensato y prosaico que yo, se limitó a quejarse sobre lo guarra que es la gente y la rabia que daba que esa basura ensuciase un paisaje nada desdeñable como aquel. Pero a mí, que se me desborda la imaginación con demasiada frecuencia, no me importaba demasiado el paisaje. Mi yo emulador de Phillip Marlowe andaba más preocupado por desentrañar el misterio: y es que se trataba de dos bolsas de Hipercor llenas de cajas de medicamentos abandonadas en plena autovía. ¡Un caso de contrabando de medicinas, allí, ante nuestros ojos!

Por desgracia, las bolsas estaban lo suficientemente lejos como para no poder leer de qué medicamentos se trataba, así que decidí hacerles una foto. Todos los que siguen CSI saben perfectamente las maravillas que pueden obtenerse de una fotografía, así que ahí me veía yo, haciéndole remuestreos bicúbicos sin fin a la foto, pasándola una y otra vez por sofisticados filtros basados en lógica difusa, logaritmizándola, integrándola y derivándola sin parar en mi PC tal y como hace el señor Grissom. Vamos, que en un periquete me veía yo averiguando el nombre de los medicamentos, las huellas dactilares del que los tiró, su grupo sanguíneo y hasta el nombre de pila de la portera de su casa.

Y, bueno, la verdad es que aún no he tenido tiempo de ponerme con ello, así que no voy a poder contarles la solución a este misterio de momento. Pero decuiden que en cuanto saque un ratito me pongo a analizar la foto y les cuento todo todito lo que averigüe.

1 de enero de 2007

El empirismo, las palmeras y las heladas en mi coche

Hacía muchísimo tiempo que no les colgaba uno de estos vídeos tontos que sólo me gustan a mí, así que hoy, en este momento de lucidez dentro de mi resaca, les dejo este de aquí. Su elección no es casual, ciertamente, como casi nada lo que acabo colgando en mi blog. Y es que llevo semanas rascando un dedo de hielo de los cristales de mi coche cada mañana, llegando a casa cada jueves con los pies convertidos en carámbanos debido al frío que paso entrenando a los chicos y deprimiéndome cada tarde a las cinco porque ya es de noche. Entonces, veo uno de estos vídeos grabados en el veranito, con sus promesas de sol, de días largos, de paseos con la ropa imprescindible para no montar un escándalo y me resulta increíble que esa otra realidad exista.



No sé ustedes, pero yo viendo estos vídeos no puedo menos que acordarme del bueno de Hume. Sí, ya sé, ya estoy de nuevo con mi metafísica de ascensor, relacionando las zanahorias con la escultura polícroma de Juan de Juni y todas esas cosas que me gustan a mí, pero... no me digan que no llevo razón. Piensen, por ejemplo, en la hora que es en estos momentos en los que escribo este post: las ocho de la tarde y noche cerrada. Ahora no me digan que no se les hace difícil pensar que en junio ahora mismo sería pleno día y rondaríamos los 30º C. Y es que la experiencia sensorial es tan fuerte que vence a nuestra bien asentada razón.

Claro está que mi razón -o mi sinrazón, según se mire- suele ser bastante fácil de vencer. Casi tan fácil como mi voluntad. Porque, queridos lectores, ya es oficial: hoy, día 1 de enero, ya he renunciado a cumplir mi único y bienintencionado nuevo propósito para el 2007. En efecto, me había prometido a mí misma que este año, por fin, tendría la disciplina suficiente para entrenar a diario y prepararme para correr mi primera carrera popular de 10 km. Un propósito harto encomiable que ya hoy mismo he decidido, bien aconsejada por mi resaca, dejar para mejor ocasión. Ya les iré informando sobre mis evoluciones, pero mal empezamos.

Sean felices ;-)

30 de diciembre de 2006

Pues sí

Aquí estoy, de vuelta. En realidad, no hace mucho que me fui a rodar por las laderas del Pirineo (maldigo desde hoy y para siempre al primero que se le ocurrió arrancar dos láminas de su somier, ponérselas en los pies e inventar el esquí). Y es que mi ausencia bloguera se debe en realidad a otra de esas ventoleras mías a las que el amable lector ya debería haberse acostumbrado. Ya saben, una que es así y según le sople el viento se pega al ordenador cual percebe a la roca en víspera de fiestas o decide declararse en huelga de tecla caída y relegar su blog al armario de las cosas inútiles.

En fin, que hoy se ve que volvió a cambiar el viento, ya que, a pesar de que no tengo gran cosa que contar -en realidad sí tengo, pero no me da la gana escribirlas aquí-, he decidido volver a aporrear el teclado haciendo una de las cosas que mejor se me da: rellenar líneas y líneas sobre absolutamente nada.

No, no se me quejen. Porque si están aquí, leyendo esta sarta de chorradas, en lugar de estar celebrando la vuelta a casa por Navidad de algún tío en misión humanitaria en Kosovo o persiguiendo por toda la casa muñecas de Famosa dirigiéndose al portal, debe ser que su vida anda algo vacía y les da lo mismo pasar el tiempo bostezando en mi blog o haciendo maceteros de macramé.

No les culpo. En cierto modo, a mí me ocurre igual. Tendría yo que andar cortingleseando como todo hijo de vecino o, en su defecto, editando el espantoso libro de Plástica que me ha caído como castigo laboral para estas Navidades. Pero ya se sabe que las Fiestas son para gandulear, así que no se me ha ocurrido otra cosa que enchufar la televisión para reintoxicarme como dios manda tras cuatro días respirando el sano -y peñazo a más no poder- aire pirenaico. Claro que, una que es muy bruta, en lugar de reintoxicarse poco a poco, ha empezado directamente por ese novedoso producto telechusquero que es el Tomate Weekend. La experiencia ha sido reveladora, sobre todo después de ver a la ínclita Loli Álvarez confesando haber tenido relaciones sexuales con Encarna Sánchez. Me hubiera gustado continuar con la experiencia, más que nada por ver si la siguiente noticia iba sobre las ocultas relaciones sexuales de Toni Genil con Viriato y el Conde Duque de Olivares, pero se me estaba empezando a reblandecer el cerebro y he salido huyendo.

Ahora, reflexionando bien sobre mí y mis circunstancias, me doy cuenta de que el 15 de diciembre este blog cumplió un añito de vida. Y, no sé, tengo un regustillo algo amargo porque siento que no he cumplido con mis obligaciones como es debido: no he conmemorado el aniversario de mi blog, no me he enfadado con el mundo jurando que iba a cerrar mi blog por jamás de los jamases, no he cultivado adecuadamente al pobre troll que de vez en cuando asomó por aquí... Nada, un fracaso. Tampoco me voy a fustigar por ello, la verdad, porque nunca tomé demasiado en serio esta cosa. En realidad, nunca me he tomado demasiado en serio a mí misma. Cada vez que corro el riesgo de hacerlo, me basta con leer alguna de las estupideces que escribí por aquí hace algunos meses para que se me vaya la idea de la cabeza.

Claro que, hablando de tomarse en serio a uno mismo, hay que andar con cuidado con lo que uno dice porque luego siempre hay gente que se lo cree. El otro día, sin ir más lejos, un querido amigo mío me sorprendía al contarme cómo había utilizado como argumento insoslayable en una conversación con su madre cierta tontería supina que le solté una vez. Lo más fuerte del caso es que a su madre el argumento también le convenció. Ya pillaré yo por banda a mi amigo y, aparte de darle un abrazo enorme y felicitarle el año, trataré de explicarle la diferencia entre un argumento y una estulticia.

Por lo demás, creo que ya les he entretenido bastante, así que vayan a buscarse a otra para pasar lo que les queda de Fiestas. La menda, que ya tiene plan en Nochevieja, se va de compras a gastarse los restos de su ya esquilmada paga extra. Sean felices :-)

8 de diciembre de 2006

Ex nihilo nihil fit

Hoja

Hoy me he levantado nihilista. Pues sí, como lo oyen. ¿Será el otoño? ¿Será la penita que me da la Espe todos los fines de mes? ¿Será que soñé anoche con Pulpillo? ¿Será...? ¿Che sera sera?

En fin. Les dejo con Quizás, ese himno del nihilismo compuesto por Los Nikis. Estudiénse bien la letra que mañana la pregunto. Que la disfruten :-)

Noticias frescas

El otro día hablábamos por aquí de los verificadores o fact-checkers. Justo en el post anterior, me había dado por contar qué es eso del google bombing. Y hoy me entero por Malaprensa de esta bonita perla publicada en El Correo de Andalucía, en la sección "En voz baja":
Google y el "miserable" Acebes
Resulta curioso pero no deja de tener su miga. Por no se sabe qué misterioso trabajo de los duendes del ciberespacio, el todopoderoso Google arrojaba ayer como resultado de una búsqueda una sorprendente conclusión. Al teclear la palabra "miserable", el buscador llevaba directamente a la ficha identificativa del popular Ángel Acebes en el Congreso de los Diputados.
¿Ayer? ¿No se sabe por qué? Desde luego, son noticias frescas. Qué barbaridad. ¡Una nueva conspiración judeo-masónica! Y con Google por medio. Ya estoy viendo los titulares de Pedrojota's press: "Los suicidas de Leganés llegaron a un acuerdo con Rubalcaba y Google para difamar a Acebes". En fin, cosas de los medios serios.
Y ya saben: cada vez que no entiendan algo o no les guste algo, no lo duden, échenle la culpa a Internet, que queda muy bien.

7 de diciembre de 2006

Currando un día festivo

Pues sí, amigos míos, en efecto: hoy me toca currar. Y, por lo observado en el metro y en el ascensor de mi oficina, sospecho que sólo me toca a mí. No importa, de verdad. Lo digo sin ninguna acritud, mi querida pandilla de vagos maleantes, porque alguien tiene que mantener esto mientras los demás dormitáis plácidamente cuales diputados en el debate del Estado de la Nación. De todas formas, digo yo que al menos podrían haberse tomado la molestia de actualizar sus respectivos blogs para que esta menda tuviera con qué pasar la mañana. Entiendo que aún no se han repuesto del shock provocado por el anunciado regreso de Rociíto, pero, vamos, que un ratito de darle a la tecla no creo que suponga tantísimo esfuerzo.

En fin, puesto que la blogocosa anda algo sosa esta mañana, no me ha quedado otra que leer la prensa. Y, bueno, pues nada de particular. Que si la OPA, que si la reforma constitucional... En fin, nada destacable. Bueno, sí, pero si se lo cuento lo mismo les agarra otro shock y me vuelven a dejar sin actualizar sus blogs. Aunque, bien pensado, como mañana ya no curro me da igual, así que se lo cuento: ¡¡se ha cancelado la boda entre Javier Rigau y la Lollobrigidad.!! Horror. Catástrofe. Hecatombe. Yo, que ya me había comprado pamela y todo... Claro, con tanta crítica, pues el chico no ha aguantado el tipo. “Por desgracia ha pasado lo que tenía que pasar. Javier está en un estado lamentable”, ha dicho la Lollo. Curioso, curioso que, viniendo de ella, el del “estado lamentable” sea el otro. En fin.

También se han dado de host..., perdón, de tortas dos jugadores de la Real Sociedad. A uno de ellos le tendrán que operar el pómulo. Juanito, el autor de la host..., perdón, puñetazo, ha declarado que se trató de una simple “calentura” y que nunca ha visto un vestuario con tan buen ambiente como el de la Real. Al club no se le ha ocurrido otra cosa que expedientarle. Pobre, él que lo hizo con toda su buena intención. ¡Si todo el mundo sabe que si hay buen ambiente la audiencia es una mierda!

En fin, que les voy a dejar aquí porque, ahora sí, tengo que ponerme a currar. Les regalo, como despedida, este enlace para desatar la libido de Cinephilus y darle pie al amigo Varg a meterse convenientemente con él. ¡Cuánto daño ha hecho Full Monty al buen gusto!
Sean felices. O, al menos, aparéntenlo :-)

2 de noviembre de 2006

La invasión cultural española


Creo que, a estas alturas, pocos quedarán que no conozcan esta famosa reencarnación del Juancar en Magneto. La ilustración de la derecha -aclaro para los despistados- pertenece a la serie de cómics Dinastía de M, de la Marvel.

A pesar de que sé por propia experiencia que un dibujante se pasa media vida acaparando recortes de prensa que puedan servirle de documentación en un futuro, no deja de sorprenderme la obviedad del parecido. Y es que lo normal es usar la foto para inspirarse vagamente. Aquí, en cambio, le han colado un gol a la editorial vendiéndole como ilustración lo que no es más que una foto con retoquitos del fotochop.

De todas formas, no era de esto de lo que iba a hablar, sino de la curiosa "invasión" cultural española que hay en esta interesante serie de cómics. Y es que el otro día andaba yo leyéndome el segundo de los tomos de la línea argumental de Amazing Spiderman cuando, oh sorpresa, me encuentro que el hijo de Spidey tiene posters de los Lunnis colgados en su cuarto. ¿Que no se lo creen? Vean, vean:

24 de octubre de 2006

Cortingleseando una tarde de lluvia

¿Han estado ustedes alguna vez en Murcia capital una tarde cualquiera de agosto a eso de, digamos, las seis de la tarde? Si ustedes han vivido esa experiencia coincidirán conmigo en que se trata de algo único. Uno anda por ahí, saltando de sombra en sombra, huyendo del sol como el inefable Donovan huia de la malvada Diana y sus amiguitos lagartos, cuando de repente cae en la cuenta de que es el único ser viviente a la vista. En fin, que uno pasa de sentirse héroe de V a creerse en una pesadilla de esas tan bonicas de Abre los ojos. Solo que, justo cuando le empieza a entrar el repelús por la sola idea de que aparezca la Najwa Nimri, se le ocurre entrar en El Corte Inglés. Y allí -oh, sorpresa- se encuentra, todos junticos, con todos los murcianos que osaron pasar agosto en su ciudad. Maravillas del aire acondicionado.

No se crean, no, que no es un caso aislado. Ni mucho menos. Y es que si a ustedes les preguntan alguna vez por el deporte rey de este país no se les ocurra decir el fútbol porque faltarían a la verdad. El rey de los deportes aquí es el cortingleseo o, lo que es lo mismo, deambular por el centro comercial más a mano huyendo de las inclemencias del tiempo.

El sábado pasado, sin ir más lejos, llovía torrencialmente aquí en Madrid, circunstancia que aprovecharon millones de madrileños para cortinglesear sin pudor. Y allí me vi, aguantando atascos para llegar, atascos para recoger el ticket de aparcamiento, atascos para estacionar... Hasta para cerrar mi coche tuve que guardar cola. Todo por cortinglesear.

Ahora es cuando yo debería excusarme con todo eso de que no pude ir entre semana por cuestiones de horario y tal, pero estoy segura de que no me creerían así que: sí, lo reconozco, en lugar de leer, ir al cine o hacer macramé, decidí pasar la tarde enfureciéndome junto con otros tres millones de madrileños en una bonita catarsis colectiva patrocinada por la Semana Fantástica.

El caso es que allí estábamos, en la sección de menaje, tratando de comprar una sartén. ¿Les he contado alguna vez aquello de los satisfacedores y los maximizadores? Probablemente sí, porque es uno de mis temas de conversación preferidos, pero como seguro que todavía me queda algún afortunado al que aún no le haya dado la chapa, les voy a repetir la teoría.

Por lo visto, según la forma en la que tratamos de cubrir nuestras necesidades, se nos puede situar en un punto de un continuo que va desde el maximizador puro al satisfacedor puro. Estos bonitos términos no son parte de la última campaña navideña de Movistar, lo juro, si no que se emplean con rigor científico en el campo de la psicología.

Pongamos un ejemplo: imagínense que ustedes se dan cuenta de que necesitan unos zapatos nuevos. Si ustedes son satisfacedores entrarán en la zapatería, buscarán el modelo que más les guste dentro de su presupuesto, se lo probarán y lo comprarán sin más: habrán satisfecho su necesidad de zapatos. En cambio, si ustedes son maximizadores querrán tener los mejores zapatos que puedan comprarse, así que entrarán en una zapatería tras otra y se probarán un sinfin de modelos que les encantarán, pero no se comprarán ninguno por temor a que haya unos más bonitos o más cómodos o más modernos en la zapatería que aún no han visitado. Probablemente tarden una semana en realizar su compra y, aunque seguro que los zapatos escogidos son estupendos, es más que posible que dos días más tarde se arrepientan de haberlos comprado porque vieron otros mejores.

Piensen ahora en todos sus conocidos y traten de situarlos en el continuo maxi-satisfacedor. Creo que no será ninguna sorpresa comprobar en qué lado hay más mujeres y en cuál más hombres. En efecto, el carácter maximizador predomina entre las mujeres mientras que el satisfacedor es territorio mayoritariamente masculino. Claro que siempre hay excepciones... como en nuestro caso. Porque el nuestro es en esto un bonito ejemplo de inversión de papeles dentro del continuo maxi-satisfacedor.

En fin, que allá estaba yo, satisfacedora de pro, en una bonita tarde de lluvioso sábado, esperando a que mi queridísimo maximizador se decidiera entre una sartén de teflón de 26 centímetros y otra sartén de teflón de 26 centímetros pero con el mango en otro color. Decisión trascendente donde las haya que le llevó algo así como veinticinco minutos, casi tantos como centímetros de diámetro tenía la sartén. Veinticinco minutos que dediqué a deambular con cara de desesperación hermanándome con un puñado de maridos satisfacedores que, como yo, esperaban a que sus queridas maximizadoras se decidieran por el utensilio del mes. Vamos, que aquello parecía el Desperate Husbands' corner.

Parece ser que al final la sarten no era suficientemente buena, así que tendremos que ir a cambiarla por una de 24 centímetros. Eso sí, sólo si llueve. Así que, sí, ya me sé todo eso de que nos acecha la pertinaz sequía, que los pantanos están llenos de lodo y que la lluvia en Sevilla es una maravilla, pero como pille a alguien sacando a alguna virgen en romería esta semana les juro que le hago comer la mantilla, con bordados y todo.

16 de octubre de 2006

Ein?


Les transcribo mi fragmento preferido:
"La verdad es que sí. Es una cosa, mmm, así como un poco, mmm, muy extraña, ¿no?, porque aunque concedamos una cantidad de tiempo, hala, astronómica, ahí, miles de años... o muchos reactivos, a ver... ¿a quién se le entra en la cabeza que se va a poder formar un órgano o una corteza cerebral? Es que es un poco increíble."
Pues sí, increíble es un rato :-P Esto sí que es argumentar y no lo de la razón pura. Ay, mi pobre Kant.

PD. No es coña. Es un fragmento de Contracorriente, un magazine juvenil que emite TVerbo.

Lo publicó Prosopopeyo en el blog de Escolar.