Google y el "miserable" AcebesResulta curioso pero no deja de tener su miga. Por no se sabe qué misterioso trabajo de los duendes del ciberespacio, el todopoderoso Google arrojaba ayer como resultado de una búsqueda una sorprendente conclusión. Al teclear la palabra "miserable", el buscador llevaba directamente a la ficha identificativa del popular Ángel Acebes en el Congreso de los Diputados.
8 de diciembre de 2006
Noticias frescas
28 de noviembre de 2006
Esos oficios desconocidos
Hace unos días, el diario ABC se hacía eco del eterno debate sobre la fiabilidad de Wikipedia. La enciclopedia global – se quejaba el viejo diario – contiene “centenares de errores y falsedades”. Más allá de la realidad de fondo del artículo, la afirmación nos llevó a muchos a formularnos la siguiente cuestión: ¿Es más fiable la prensa de papel? ¿Hasta qué punto se verifican los datos publicados en diarios como ABC?
El trabajo de blogs tan interesantes como Malaprensa demuestra a diario la presencia de decenas de imprecisiones que nadie se molesta en comprobar. Datos erróneos, manipulaciones o noticias directamente inventadas pasan a las páginas de los rotativos sin ser sometidas al más mínimo filtro. Solo la prensa norteamericana hace un esfuerzo de fiabilidad desde hace años, gracias a la figura del fact-checker, o “verificador”, y aún así resulta insuficiente para impedir la aparición de decenas de pufos periodísticos.
14 de septiembre de 2006
Un editorial interesante
Emilio Suárez Trashorras está procesado como autor de la matanza del 11-M, el crimen terrorista más brutal cometido en España. Pesa sobre él la imputación judicial de dirigir la trama de explosivos que fueron a parar a la célula terrorista que preparó y ejecutó los atentados contra los trenes de Cercanías en las estaciones de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia. Según los autos judiciales, Suárez Trashorras, en tratamiento psiquiátrico a causa de su esquizofrenia, sabía que dichos explosivos iban a ser empleados en un atentado terrorista y por eso responde de sus consecuencias.
Este personaje ha merecido durante tres días consecutivos la portada y un despliegue interior en las páginas de «El Mundo», bajo el marchamo de periodismo de investigación y con la supuesta finalidad de buscar la verdad en la autoría de la matanza. Por supuesto, las revelaciones del procesado se atuvieron estrictamente a la teoría de que el 11-M fue una conspiración urdida en el seno de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, por aquel entonces bajo la autoridad política del
Partido Popular. Tal conspiración, a juicio de sus propaladores -quienes, según les da, unas veces se la atribuyen a la Policía y al Centro Nacional de Inteligencia, y otras veces, a ETA-, estaba orientada a desalojar al PP del poder y facilitar la victoria del PSOE.
Sin embargo, las conversaciones telefónicas conocidas ayer, a raíz de desvelarse una grabación de Suárez Trashorras con sus familares en la cárcel, ponen en boca del procesado una confesión de parte: «Mientras «El Mundo» pague, les cuento la Guerra Civil». En el mejor de los casos para este medio de comunicación - es decir, que realmente Suárez Trashorras no haya cobrado un céntimo por lo que dijo-, su disposición a contar lo que sea a cambio de dinero desacredita su testimonio. Simplemente, Suárez Trashorras estaba en venta.
Hemos asistido a un nuevo episodio de la retroalimentación de intereses entre el diario «El Mundo» y Federico Jiménez, director del programa de la cadena Cope «La mañana», para ganar cuota de mercado a golpe de teorías conspiratorias, alentadas por sectores muy concretos y extremos del PP que están causando un grave daño a los intereses generales del centro derecha.
No, no se trata de el último ataque de la "conspiración mediática" del Grupo Prisa. No son palabras lanzadas por Gabilondo en su soporífero telediario. Tampoco han aparecido en un artículo de Cebrián en El país ni las ha soltado un tertuliano del programa de Francino. Nada de eso. El texto está extraído de un editorial que publica hoy ABC y que puede leerse aquí.
La verdad, el tema de Trashorras, El Mundo y sus conspiranoias hace tiempo que me hastió hasta un límite nunca antes traspasado. No importa. Por mucho que una se canse y se aburra, con esta gente siempre hay un día en el que no puede aguantar más y no le queda otra que ponerse a escribir sobre cosas que no haría falta ni decir.
Existe un lugar común en ciertos países musulmanes que pretende ver conspiraciones de este tipo a diestro y siniestro. Es relativamente frecuente escuchar opiniones que defienden que lo de las Torres Gemelas fue un montaje de George Bush con el que obtener una excusa para agredir a los países musulmanes impunemente. Estas teorías no las arrojan locos con manía persecutoria, no. Es posible escuchárselas a Ministros, periodistas y miembros de las instituciones más destacadas de países como Qatar.
"Qué barbaridad. Están locos estos fanáticos", dirán algunos. Y probablemente entre esos mismos haya muchos que defiendan la última de estas bonitas teorías de ese gran creador de ficciones que es Pedrojota: que los policías del asalto al piso de Leganés en realidad eran parte de una conspiración para destruir pruebas y por eso decidieron matar al único que se negaba a entrar en el ajo. Bonita teoría. Seguro que a los familiares y los compañeros del policía les ha encantado.