23 de febrero de 2006

Re(flexiones) X

Tom, nunca me hubiera metido en todo este lío si no fuera por el dinero aquel; mira, quédate con mi parte y con la tuya y de vez en cuando me das una moneda de diez centavos... No muchas veces, porque a mí sólo me gustan las cosas bastante difíciles de conseguir [...]


No, Tom, me niego a ser rico y me niego a vivir en esas malditas casas que lo ahogan a uno. Me gustan los bosques y el río y los barriles, y me quedo con ellos.

Las aventuras de Tom Sawyer, Mark Twain, 1876.

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2 comentarios:

Vulcano Lover dijo...

Palabras fáciles de escribir y sin embargo difíciles de llevar a la coherencia.

"cssezv" (vamos, que si te digo que es una palabra en croata, te lo crees)

inquilino dijo...

Es la filosofía de la satisfacción, de la saciedad. Un plato de comida nos quita el hambre. Veinte platos, en cambio, no nos aportan nada.
La plenitud no se alcanza en el infinito sino en lo suficiente.
Sí, palabras aparentemente fáciles, pero su profundidad va más allá de lo que pueda parecer a simple vista.

A tí te tocó el croata y a mí el navajo: "uaeyqbls"