19 de septiembre de 2008

Tom, Jerry y el fin del reinado Disney

(Este post forma parte de la serie Grandes (y pequeños) momentos de la animación. Quizás también te interesen la entrada anterior o la siguiente entrega.)

El otro día -hace ya un buen puñado de tiempo- hablábamos de la controversia entre la Warner y la Metro a propósito de unas mutuas acusaciones de plagio. El corto de la Metro estaba, cómo no, protagonizado por Tom y Jerry. Hoy volveremos un poquito hacia atrás, concretamente a 1941, año en el que se producen varios importantes acontecimientos en la historia de la animación.

En primer lugar, ese año el Oscar al mejor corto de animación fue a parar por primera vez desde su instauración como premio en 1931 a una productora distinta de Disney. La Metro Goldwing Mayer rompía ese año con un reinado de una década al ganarlo con The Milky Way, una película bastante naïf aunque no exenta de encanto que ofrece una particular visión de la astronomía:



No solo era el primer Oscar en esta categoría que no se llevaba Disney, sino que además ese año ni siquiera se encontró entre los nominados.

Pero quizás, lo más interesante de los Oscar de ese año no es tanto la ausencia de la Disney como los protagonistas de otro de los cortos nominados, también de la Metro, Puss gets the boot:



En efecto, son ellos, aunque por aquel entonces aún no se llamaban Tom y Jerry. El nombre lo recibirían más adelante gracias a un concurso interno en el estudio de animación. Hay que decir ya existía una serie de animación sobre dos personajes llamados Tom y Jerry producida entre los años 31 y 33 por el estudio Van Beuren. Ante la enorme popularidad que alcanzarían el gato y ratón, los personajes de Van Beuren vieron cómo a partir de 1950 se les cambiaba el nombre a Dick y Larry.

Puss gets the boot se había estrenado sin demasiado éxito en el año 40, pero cuando un año después los directores de la Academia la nominaron al Oscar, la Metro Goldwing Mayer decidió apostar fuerte por estos personajes y ordenó a sus creadores que abandonaran el resto de los proyectos que tenían en marcha para dedicarse en exclusiva a dirigir cortos del gato y el ratón.

Pero la trascendencia de este corto va más allá del nacimiento de dos de los personajes más populares de la animación, ya que además supone la primera colaboración de una pareja que revolucionaría el concepto de animación durante décadas: William Hanna y Joseph Barbera.

Tom y Jerry protagonizarían más de 100 películas, 13 de las cuales lograron la nominación al Oscar, premio que se llevaron nada menos que en siete ocasiones, hito sólo igualado por las Silly Symphonies de la Disney:
  • The Yankee Doodle Mouse, en 1943, que incorporaba una cierta temática bélica a la serie en un momento en pleno apogeo de la Segunda Guerra Mundial.
  • Mouse Trouble en 1944.
  • Quiet please! en 1945:


En 1957 la Metro decidió cerrar su estudio de animación. La presión de la televisión había hecho bajar la recaudación y el estudio reaccionó cortando por lo sano. Tres años después daría marcha atrás y volvería a producir cortos de animación, pero Hanna y Barbera habían volado ya por su cuenta abriendo su propio estudio.

En cuanto a la Disney, que durante la década de los 30 había acaparado los mayores éxitos en el género de los cortometrajes de animación, no volvió a levantar cabeza en este campo. La huelga de los trabajadores de animación de principios de los 40 afectó de forma muy importante a este estudio cuyo dueño, el gran Walt Disney, no destacaba precisamente por su sensibilidad ante los problemas de los trabajadores. La carestía económica durante la Guerra y el hecho de que las distribuidoras empezaran a prescindir de los cortometrajes en las salas de cine hicieron el resto. La Disney abandonó el género que tantos éxitos le había proporcionado y decidió centrarse en la producción de largos.

(Este post forma parte de la serie Grandes (y pequeños) momentos de la animación. Quizás también te interesen la entrada anterior o la siguiente entrega.)

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