16 de abril de 2009

Mis cómics del 2008

(Comencé a escribir este post a principios de enero. Ya ven, una que anda perezosa con el blogging últimamente :-P )

Compro más cómics de los que debería pero muchos menos de los que me gustaría, así que en este aspecto, como en tantos otros, mi vida transcurre en un continuo tour de force entre deseo y racionalidad. Cuando por fin sucumbo a la tentación es después de meses de autocontrol, de ahí que más que hablar de los cómics del 2008 vaya a hablar de MIS cómics del 2008. Se trata de aquellos que más me han gustado de los que he leído este año. Alguno tiene bastantes añitos, pero ha sido ahora cuando ha caído en mis manos. Allá voy (el orden es absolutamente aleatorio).

La vida como viene, Lewis Trondheim

Casi imposible hablar de esta obra sin meter espoilers. La mejor entrega, sin duda, de la serie de Lapinot. Un tebeo con un argumento redondo. Puro existencialismo.



Mi mamá está en América y ha conocido a Buffalo Bill, Jean Renaud y Émile Bravo

Ya hablé de él aquí. Guión y dibujo casan a la perfección para contarnos con maestría la pérdida en la infancia. Un tema difícil de abordar, resuelto con nota en un cómic emocionante y tierno. Capaz de arrancarnos esa sonrisa que sólo los peques de la casa son capaces de provocar.



El bulevar de los sueños rotos, Kim Deitch

Con más de 30 años de retraso, se publicó por fin esta maravilla del underground norteamericano. La biografía de un pionero de la animación, un dibujante genial incapaz de adaptarse a la animación cursi y autocomplaciente imperante desde la aparición de Disney. Nuestro primer impulso es correr a buscar más información en Internet sobre estos pirados de la animación, esfuerzo inútil por otro lado: biografías, citas y referencias son pura y magistral invención de Kim Deitch.

36-39: Malos tiempos, Carlos Giménez

Acabo de terminar de leer el tercer volumen y sigo sobrecogida. Y es que los cómics del maestro deberían leerse en los colegios de este país. Una mirada como ninguna al sufrimiento de la población civil durante la guerra.


Arrugas, Paco Roca

Y otro tebeo español que, además, fue merecedor del último Premio Nacional de Cómic. Emocionante, sensible, inmejorable. El tema me toca muy de cerca y, sin embargo, no puedo menos que rendirme ante lo bien contado y documentado que está.

Blotch, Blutch

Hay que ser absoultamente genial para reírse así de uno mismo y, encima, hacerlo tan bien. Blutch sitúa el en París de finales del XIX a una suerte de alter ego que recoge todo lo peor de sí mismo. Blotch, un caricaturista envidioso, vil y frustrado deambula por los ambientes bohemios dando rienda suelta a sus mezquindades y componiendo un personaje tan despreciable como entrañable.

Y me dejo muchos. Así, a bote pronto, estarían María y yo, El salón, el tercer volumen de El fotógrafo, Gato Z, S., Por nuestra cuenta, unos cuantos volúmenes de La mazmorra... Todos ellos grandes tebeos que me han hecho pasar ratos estupendos. En fin, paro ya, que como me empeñe en continuar reseñando, al ritmo perezoso con el que escribo últimamente, voy a acabar colgando este post el año que viene.

Pues eso, que sean felices y curiosos ;-)

2 comentarios:

Álvaro Pons dijo...

Excelente selección!

inquilino dijo...

Es que tengo un excelente asesor que me aconseja muy bien con sus reseñas ;-)