8 de mayo de 2006

Duende



¡O género femenino, encogido e frágil! ¿Por qué no fue a las hembras concedido descubrir su ardiente amor, como a los varones? Que ni Calisto vivera quejoso ni yo penada.
Este sábado vibré, temblé, viví, sentí, me deshice y me rehice, viajé en el tiempo y acompañé a todas esas mujeres junto a ti, Silvia, bellísima Melibea. Gracias -nuevamente- por una inmensa velada teatral.

Melibea, el duende del loco amor se puso en escena este sábado por primera vez. Más información, aquí.

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