21 de febrero de 2007

Mañanita de paseíto por ARCO 2007

Pues sí, al final mi curiosidad venció a mi pereza y acudí a mi cita con ARCO. He de decir que si no llego a tener partido el domingo a las nueve de la mañana quizás este año tampoco habría visitado la feria, pero ahí estaba yo, un domingo a las once de la mañana y despierta para variar, así que me quedé sin excusas.

Desde hace unos años, ARCO viene coincidiendo en fechas y ubicación con la SIMM o, lo que es lo mismo, la Semana Internacional de la Moda de Madrid. Esto produce una interesante aglomeración de gente en el recito ferial a lo largo de todo el domingo. Básicamente, dicha gente puede dividirse en tres grupos:

  • El grupo A, más comocido como soyunfashionvictimynopuedoremediarlo, que, evidentemente, se dirige a la SIMM.
  • El grupo B o, si lo prefieren, tambiénsoyfashionvictimperolodi- simulomogollón, que espera pacientemente a la apertura de puertas de su feria de arte preferida.
  • Y el grupo C o yosolopasabaporaquí, que no tienen otra cosa mejor que hacer el domingo y se ha asomado a ver de qué va todo ese mogollón.

En fin, que allá estaba el grupo de los bolsos de Gucci alegremente mezclado con el de las rastas de colores, atentamente observados por los domingueros en chandal. Y allí andaba yo, tratando de sacar fotos discretamente de especímenes de cada tipo para mostrárselas a modo de ejemplo a mis sufridos lectores. Lo que ocurre es que luego una es muy tímida y le da vergüenza y tal, así que mis sufridos lectores se quedaron sin fotos de especímenes. Otra vez será.

Pues eso, a lo que iba. Que adquirí mi pase y entré en el recinto por la puerta sur. Nada más llegar, en la plazoleta, el gran líder de los ositos de gominola daba órdenes a sus acólitos. ¿No se lo creen? Miren, miren.



Desconozco si los ositos están ahí siempre o formaban parte de ARCO, pero todo el mundo les hacía fotos como locos, ya fueran del grupo A, B o C. El caso es que, no sé por qué, viéndolos me vinieron a la cabeza imágenes en las que un montón de patrióticos y esfrozados ciudadanos homenajean al líder de turno con tablas de gimnasia.

En fin, tras un largo paseo a través del pasillo central esquivando a fashions victims de uno y otro signno, llegué al pabellón 9 para comenzar mi visita. Estuve cuatro horas y pico deambulando de una galería a otra, pasando casi de largo por algunas y deteniéndome un rato largo en otras. Por supuesto, no vi ni la cuarta parte de lo que hay allí, pero de eso se trata, de deambular un rato dejándose sorprender. Aún así, me resulta francamente difícil resumir la visita.

  • Esperaba más alusiones a la situación del mundo en general. Bien es cierto que ARCO sólo muestra la punta del iceberg del arte que se hace actualmente, que allí sólo acuden una serie de galerías seleccionadas bajo no se sabe muy bien qué criterio y que éstas envían sólo las obras que consideran convenientes. Aún así, me sorprendió encontrar sólo unas pocas muestras de arte de denuncia explícita.



  • Sin embargo, no quiero decir que se esté optando por un arte escapista, sino que la angustia por el presente se está expresando desde una óptica individualista, desde el ser humano solo y desnudo ante el mundo. Había bastantes ejemplos de obras representando figuras humanas. En general, se trata obras que desprenden una cierta desazón vital y que representan a personas angustiadas, aisladas, perdidas y con ciertos tintes grotescos.

  • En algunas zonas, la feria me resultó bastante cutre. Vale que algunas obras, especialmente aparatosas, buscaban provocar una sensación de suciedad o desorden, pero eso no es excusa para no cuidar un poquito el resto del stand. En muchos no se había colocado la moqueta y las fijaciones de los paneles quedaban a la vista. Otros parecían un rastrillo con los restos de comida de los cócteles de los días restringidos a público profesional. En fin, un desastre.
(Sigue aquí)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegra ver que conseguiste vencer a la pereza ("contra pereza... ¡diligencia!") y te asomaste por ARCO.... y gracias por acercárnoslo a los que, perezosos de nosotros, no nos dejamos caer por allí.

Por cierto, ¿qué te pareció el cuadro que colaron los de T5 -el buscador- pintado por niños? ¿lo llegaste a ver?... cierto debate anda abierto acerca de la calidad artística de las obras expuestas en ARCO, apuntando que, quizás, lo que prima es el nombre y reconocimiento que tengan los artistas.

lopezsanchez dijo...

Je, je, je. Me alegra mucho que me haga usted esa pregunta, señor polizont-e. Sabía que saldría el tema X-D
Todos los años, cada vez que llega ARCO, vuelve a la palestra el mismo debate. ¿Qué es arte y qué no lo es?
Bueno, podría decirse que arte es lo que los galeristas, los críticos y los artistas dicen que es arte. Y no sería del todo falso, puesto que el mercado del arte, como todos los mercados, está sujeto a las leyes de la oferta y la demanda y si a todo el mundo le da por querer comprar las espantosas esculturas esas del tipo ese del chicle, pues el tipo del chicle se convertirá ipso facto en el artista del momento.
Pero también es cierto que arte puede ser cualquier expresión (o intento de expresión) del alma humana. Y como tal, todos nosotros podemos estar haciendo arte a diario cuando tratamos de comunicar o expresar algo de alguna manera especial. Que luego ese arte trascienda e interese al resto de la humanidad es otra cosa.
Creo que la actitud adecuada ante el arte moderno es la de abrir los sentidos y, simplemente, dejarse sorprender. Habrá cosas que nos lleguen y no sepamos por qué y habrá otras que nos resbalen directamente. Pero esa exaltación de los sentidos que puede llegar a producir a mí me resulta francamente excitante.
Y, por cierto, algunos dibujos de los niños son auténticas maravillas en cuanto a composición y ritmo cromático ;-)

Nos vemos :-)

Anónimo dijo...

Por lo que cuentas, inquilino, para ti arte es cualquier intento de expresión, y es algo que no comparto. Es cierto que la línea que marca la diferencia entre lo que es arte y lo que no, es más que difusa, es indefinible, pero creo que hay que tener un algo -también indefinible en la mayoría de los casos- para ser artista. Suelo discutir bastante con compañeros y amigos acerca del arte de programar, sí, quizás suene un poco friki pero para mi programar es un arte, y no todo el que programa es artista; ahí está la diferencia, dos programadores pueden programar la misma funcionalidad y sin embargo no tienen por qué ser ambos artistas (a lo mejor ninguno de ellos lo es)... pero bueno, no profundizaré en el tema que se me puede tachar de loco, profano y no sé cuántas cosas más ;)

... sólo me queda añadir que el cuadro "fake" que colocaron en ARCO a mi me gustó, ya véis, uno que puede llegar a ser bastante rarito, imagino.

Chau!

lopezsanchez dijo...

arte.

(Del lat. ars, artis, y este calco del gr. τέχνη).

1. amb. Virtud, disposición y habilidad para hacer algo.

2. amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.

3. amb. Conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer bien algo.

[...]

Evidentemente, al hablar de "el arte de programar" estamos más cerca de la tercera acepción que de la segunda, que era a la que me refería yo.
De todas formas, en el fondo, me estás dando la razón. Uno puede hacer las cosas con un sentido meramente utilitarista o bien tratar de ir más allá, de expresarse, de dejar algo de sí en la tarea realizada. Uno puede pintar cuadros porque le relaja o puede estar tratando de comunicar algo. En el primer caso, tendremos cuadros, pero no arte.
Y puedes extrapolarlo a lo que quieras: programar, cocinar o, incluso, hacer macramé.

El fake no lo he llegado a ver, pero si te gustó seguro que es porque algo tiene :-)

Saludetes!!