25 de enero de 2007

¡¡Sorroco!! ¡Aulixio!

El título de este post hace referencia a un antiguo chiste que uno de mis primos pequeños me ha contado miles de veces. Es, probablemente, su chiste preferido. A mí, como al amigo Varg, también me gustan los chistecillos basados en los juegos de palabras. Chistes cortos, sencillos y absurdos, que juegan a situar palabras fuera de su contexto habitual, a retar a la mente del oyente a reconstruir movimientos de fonemas, equívocos, alteraciones sintácticas o juegos semánticos.
Y es que esta asombrosa capacidad cognitiva del ser humano para reconstruir la información errónea u omitida constituye uno de los mayores impedimentos que surgen al tratar de crear sistemas de inteligencia artificial. Nadie ha descubierto cómo funciona exactamente este mecanismo en el cerebro, por lo que no es posible escribir un algoritmo capaz de reproducir el fenómeno en una máquina. Sin esto, procesar el lenguaje natural se convierte en una tarea complejísima. Y sólo mediante el lenguaje natural pueden ser representados los problemas de razonamiento y aprendizaje que no responden a un modelo matemático.
En fin, hoy por hoy la solución a este callejón no se vislumbra a corto o medio plazo. Haría falta una auténtica revolución en los paradigmas de la computación. Mientras tanto, siempre nos queda entretenernos con chistes estupendos como "- ¿Sales minerales? - No, estoy castigado." o "- ¡¡Tirarse a la mar!! Y la mar quedó preñada."
Digo la TARA, y no me entiende nadie; digo LA TARA Y LA REJAMA, y ya me entienden muchos; digo por fin LA TARA LA REJAMA EL TOMERO Y EL ROMILLO y veo que me entienden todos. El injusto poder de convicción de los sistemas viene del hecho –por lo demás, epistemológicamente necesario- de que el cerebro humano sea tan inercialmente, tan formalísticamente, analógico y combinatorio.
Rafael Sánchez Ferlosio, Vendrán más años malos y nos harán más ciegos, 1993.

Citado por Sergio B. Landrove en un comentario a este artículo sobre los falsos ideogramas chinos en El blog del futuro del libro de J. A. Millán. Muy recomendable la lectura de ambos (artículo y comentario).

7 comentarios:

Vargtimen dijo...

Creo que todos habremos leído "Socorro! Auxilio!" la primera vez que hemos leido el titulo del post.
Curioso, muy curioso.

El chiste de las sales minerales es grandioso, como aquel de los dos chinos comunistas que se encuentran por la calle y le dice uno al otro.

- Oye, que se ha muerto Mao!

- Jo, con la buena cerveza que hacía :(

3'14 dijo...

A mi me hace gracia el de dos amigas con nula experiencia sexual que se encuentran años después y una le dice a la otra al despedirse: ¡Llámame! A lo que la otra le responde: ¡Yo también!

Vargtimen dijo...

Y este es el momento en el que una planta rodadera cruza la estancia como en las pelis del Oeste, ante el silencio de todos.

Menudos chistes, 3'14, menudos chistes

inquilino dijo...

Je, je, je!! Qué chistes. Mi primo se va a tronchar :-)

Varg, el que se lea "socorro" en llugar de "sorroco" la primera vez es una muestra más de cómo nuestro cerebro reconstruye la información errónea de manera automática. Para los que nos dedicamos a la corrección de textos, esto es una auténtica batalla porque... ¡hay que ver cómo se esconden a veces las puñeteras erratas!

- Oye, ¿y tú de dónde eres?
- Yo... de Lepe
- ¡Hala! Vaya mierda de fresas, vaya mierda de pueblo y vaya mierda de gente.
- ¡&%$·@! ¿Y tú de dónde eres, listo?
- Yo, ¡de Leganés!
- ¡¡Pues vaya mierda de pueblo, vaya mierda lago y vaya mierda de monstruo!


Este chiste sí que da pena :-P

3'14 dijo...

Que fuerteeeeeeee!
Aún sabiéndomelo, me he vuelto a reir con el de Leganés XD

Será que tengo atrofiado en sentido del humor???

Anda, Varg... que te hizo gracia mi chiste... admítelo ;)

Vargtimen dijo...

Juas, no conocía el chiste de Leganés XDD

Bueeeeno, lo admitiré 3'14...

inquilino dijo...

No me incitéis, no me incitéis, que como tire de repertorio puede ser terrible :-P