1 de enero de 2007

El empirismo, las palmeras y las heladas en mi coche

Hacía muchísimo tiempo que no les colgaba uno de estos vídeos tontos que sólo me gustan a mí, así que hoy, en este momento de lucidez dentro de mi resaca, les dejo este de aquí. Su elección no es casual, ciertamente, como casi nada lo que acabo colgando en mi blog. Y es que llevo semanas rascando un dedo de hielo de los cristales de mi coche cada mañana, llegando a casa cada jueves con los pies convertidos en carámbanos debido al frío que paso entrenando a los chicos y deprimiéndome cada tarde a las cinco porque ya es de noche. Entonces, veo uno de estos vídeos grabados en el veranito, con sus promesas de sol, de días largos, de paseos con la ropa imprescindible para no montar un escándalo y me resulta increíble que esa otra realidad exista.



No sé ustedes, pero yo viendo estos vídeos no puedo menos que acordarme del bueno de Hume. Sí, ya sé, ya estoy de nuevo con mi metafísica de ascensor, relacionando las zanahorias con la escultura polícroma de Juan de Juni y todas esas cosas que me gustan a mí, pero... no me digan que no llevo razón. Piensen, por ejemplo, en la hora que es en estos momentos en los que escribo este post: las ocho de la tarde y noche cerrada. Ahora no me digan que no se les hace difícil pensar que en junio ahora mismo sería pleno día y rondaríamos los 30º C. Y es que la experiencia sensorial es tan fuerte que vence a nuestra bien asentada razón.

Claro está que mi razón -o mi sinrazón, según se mire- suele ser bastante fácil de vencer. Casi tan fácil como mi voluntad. Porque, queridos lectores, ya es oficial: hoy, día 1 de enero, ya he renunciado a cumplir mi único y bienintencionado nuevo propósito para el 2007. En efecto, me había prometido a mí misma que este año, por fin, tendría la disciplina suficiente para entrenar a diario y prepararme para correr mi primera carrera popular de 10 km. Un propósito harto encomiable que ya hoy mismo he decidido, bien aconsejada por mi resaca, dejar para mejor ocasión. Ya les iré informando sobre mis evoluciones, pero mal empezamos.

Sean felices ;-)

6 comentarios:

polizont-e dijo...

Mi experiencia con los "propósitos de año nuevo" me dice que siempre acaban siendo una serie de despropósitos y, como tales, totalmente fuera de sentido para quien se los propone... Por eso no suelo proponerme nada y simplemente me dejo llevar. Pero sí, confieso que este año, después de muchos, me he hecho un único (¿des?)propósito: trabajar menos. Espero que éste no siga la misma suerte que los que me he hecho en otras ocasiones (¿lo conseguiré? ;) ).

¡Ah!, los días cortos, las noches largas... el frío que invita a abrazarse a alguien en busca de calor (y lo que pueda venir después)... bien merece el sacrificio de rascar el hielo del coche :D

inquilino dijo...

je je, no sé que me da, polizont-e, que tú también incumplirás tus propósitos de año nuevo :-D

Bueno, si quejarme no me quejo del frío invernal (me quejo, eso sí, de la falta de luz), es sólo que me cuesta trabajo pensar que en otros momentos hace calorcito y tal.
En fin... Besitos

dekker dijo...

Yo este año no me he propuesto nada. No sé, es que tengo una sensación de continuidad y de que todo es igual... Ayer estuve pensando en que cada vez se me pasan los años más rápidos. Debe ser la edad o esa falta de luz que comentas que me deprimen (aunque yo soy más de invierno que de verano, eso sí, de mañanita... que hay luz).

inquilino dijo...

Ays, dekker, eso tiene pinta de ser la edad :-P

Vargtimen dijo...

¿Juan de Juni? No lo había oído en mi vida. ¿Ese es el que hizo "Yo soy el Juni", verdad?

<:)

inquilino dijo...

Ja, ja, ja, ja!! Sí, sí, ese justamente: el cuñao de la Juani X-D